01/11/2019

Testimonio - Noviembre

Gisele Aparecida da Silva, 34 años, São João Nepomuceno / MG

Testimonio - Noviembre

Conocí la droga en casa, mi madre era usuaria. Vengo de una familia sencilla con tres hermanos. Debido a mi vida de destrucción de drogas, quedé embarazada a la edad de 16 de mi hija Mila. Estaba muy confundido, no sabía cómo manejarlo todo. Aun así, no tenía fuerzas para parar. El vacío de una vida sin sentido se apoderó de mí, y en 23 tuve a mi segundo hijo, Thiago. Aun sintiendo la alegría de haber engendrado dos vidas, las drogas no me permitieron asumir el papel de madre. Y en 24, toqué fondo, cedí al crack.

Para apoyar mi adicción cometí ofensas menores. Fui arrestado En prisión, experimenté un verdadero abandono, me sentí solo. Pero fue allí donde conocí a un ángel, un joven del ministerio de la prisión, que me acompañó mientras estaba en prisión y cuando me fui, me presentó a la Granja de la Esperanza. ¡En este momento, quería cambiar mi vida, no podía soportarlo más y acepté la propuesta de recuperación!

Cuando llegué a la granja me encontré con algo nuevo, la vida de la Palabra ... nos levantamos temprano todos los días, rezamos el rosario y meditamos la Palabra, cada día elegimos una frase para vivir en el día y me cambió la vida. ¡Ese malhumorado, preocupado, enojado, sin esperanza, Gisele se iba y un nuevo Gisele comenzó a surgir! Una palabra que me ayudó mucho fue que quien ponga su mano en el arado y mire hacia atrás no es digno del reino de Dios (Lucas 9,62). Aun recordando todo el tiempo que mi madre y mis hijos, que habían perdido la guardia, sufrían, supe que no podía regresar. Tuve muchas dificultades en mi período de recuperación, pero la Palabra me ayudó a seguir adelante y no rendirme.

Cuando terminé mi año de recuperación, Dios me dio un regalo. La custodia de mis hijos y como no se deja ganar en generosidad, mi madre aceptó ayuda y vino a recuperarse a la granja.

He estado viviendo esta nueva vida durante siete años, mi hijo vive conmigo dentro de la granja, Mila es voluntaria en Villa Quilino Farm en Argentina, mi madre en Abaetetuba Farm / PA también es voluntaria, todos estamos creciendo en este clima de amor ¡Mi familia ha sido devuelta!

Estoy muy agradecido con todos en la granja por ayudarme a seguir este nuevo camino que me ha devuelto la vida. ¡Fuera de las garras del enemigo directamente a los brazos de Dios!

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¡Ruega por nosotros! Nuestra Señora de Aparecida #FarmHope #SantodoDay

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