01/01/2020

Testimonio - enero 2020

Marta Trosman

Testimonio - enero 2020

Conocí Hope Farm a través de las reuniones del Grupo Esperança Viva (GEV), en Manaus / AM, mi ciudad natal. El estilo de vida, basado en el amor y la experiencia diaria de un pasaje del Evangelio, me cautivó de una manera que pronto despertó el deseo de experimentarlo. Quería saber cómo vivían las azafatas día a día dentro de la granja, y en una conversación con el padre Vinicius, hablé de ese deseo.

Comencé mi experiencia de tres meses en Fazenda de Alhandra / PB, fue tan intenso que decidí quedarme más tiempo. Siempre me inserté en la vida de la Iglesia, pero dentro de la granja era especial, porque sentía algo más grande. “He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu voluntad” (Lc 1,38:XNUMX). Esta Palabra me ha marcado y me ayudó en mi decisión de permanecer en esta misión.

Regresé a casa, resolví algunos asuntos familiares, dejé mi negocio y luego fui a Lizard Hope Farm / SE para continuar mi voluntariado. Un día, en conversación con la persona a cargo, me dijo que sentía que realmente me había encontrado dentro de la granja y que Dios me estaba llamando para una gran misión, pero que eso dependería de mi "sí". La propuesta sería ir a Mozambique en África.

Tenía miedo, ¡pero recordé la Palabra que tocó mi corazón al comienzo de la caminata y dio mi "sí"!

Desde que llegué a Mozambique, he sentido algo muy bueno, una presencia muy fuerte de Jesús, especialmente en las personas y los niños. Estoy aquí viviendo lo que me pide todos los días.

El 16 de marzo de 2019, nos sorprendió el ciclón Idai. Nuestra región fue gravemente afectada, nuestra casa quedó totalmente sumergida por las aguas, apenas se le dio tiempo para obtener los documentos y salir de casa.

En este evento, digo que hay tres cosas que el ciclón Idai me trajo como lección: la primera es que todo pasa, todo pasa en nuestra vida: dinero, bienes, tristeza, alegría, amigos, familia. Solo Dios no pasa, y solo lo que construimos en Él permanece; el segundo es el sentimiento de unidad, de pertenecer a una familia que es la Granja de la Esperanza, entendí esta fortaleza en la ayuda y el afecto que recibimos, me sentí muy amado; El tercer punto es comenzar de nuevo frente a los dolores y dificultades que suceden en nuestras vidas, comenzar siempre de nuevo, pronto y con alegría.

Con estas enseñanzas, pronto ganamos fuerzas para unirnos y continuar nuestra misión, especialmente ayudando a las familias que han perdido todo y a los niños, quienes a pesar de pasar por una situación tan dolorosa, me muestran cada día que tienen esperanza.

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¡Ruega por nosotros! Nuestra Señora de Aparecida #FarmHope #SantodoDay

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